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Experiencias de viaje, montaña y mochila.

Típico: llegamos al campamento, armamos la carpa, entramos para colocar el aislante y la bolsa y surge la pregunta de siempre.

– ¿De qué lado iba el aislante? – Te mirás con tu compañero de carpa y nadie se acuerda y, como ya están ahí, parece importar poco.

En la carpa. Fuente: Ivana Cajina.

Puede pasar.

Lo primero que hay que entender es que podemos colocar el aislante de una forma u otra según el aislante que tengamos y lo que necesitemos en un momento u otro. No hay un lado correcto. Sin embargo, cada lado tiene una función distinta que es importante conocer para usarlo de manera que tenga sentido.

El lado plateado, de aluminio, tiene una función térmica. Ese material va a potenciar nuestro calor corporal. Entonces, si hace frío, es bueno usar el lado plateado para arriba y así facilitar que nuestra temperatura aumente o se mantenga. En el caso contrario, si estamos en una zona cálida, lo mejor es usar la parte de aluminio hacia abajo. De esa manera evitamos generar más calor y podemos mantenernos más frescos.

Adémas de una función térmica, el aislante funciona como una pequeña colchonetita. Si bien no hace maravillas en cuanto al confort, suma en el momento de afrontar una rama o piedrita en la tierra cual punzón.

Hay distintos tipos de aislantes. La especie varía mucho de acuerdo al precio, confort, material y peso. El aluminado es de los más económicos y livianos. Se consiguen fácil en cualquier supermercado, por ejemplo. Osea, no hace falta ir a una casa de montaña para comprarlos. Sin embargo, es el que ofrece menos confort como colchoneta, porque es muy fino.

Dentro de las opciones que podemos encontrar en las tiendas de camping o de montaña, está el aislante de goma espuma sin la capa metálica. La ventaja que tienen es que se rompen menos que los otros pero son un poco más pesados y menos eficientes en cuanto a la regulación térmica.

Aislante de goma espuma.

Otro tipo de aislante que podés encontrar es el modelo similar a las colchonetas de yoga pero más finitas y livanas. Este modelo ofrece un buen confort y regulación de la temperatura por su sistema de celdas aireadas. Sin embargo, pesa un poco más que los otros aislantes y, por supuesto, también es más caro.

Aislante colchoneta.

Por último, podés llegar a encontrar el aislante ondulado o en zig-zag. Este modelo te ofrece mucho confort y, a diferencia del tipo colchoneta, es más liviano y de fácil guardado. Sin embargo, es el más caro y es dificil de conseguir.

Aislante en Zig-Zag.

Nosotras adquirimos estos últimos de zig zag durante nuestro segundo viaje juntas. Conseguimos a muy buen precio en Chile, específicamente en la zona franca de Puerto Montt. Estábamos viajando por el sur y nos quedaba un mes entero de viaje. En cuanto los vimos a la venta, por primera vez cada una, los agarramos.

Para que se den una idea de lo bien que están, tenemos una anécdota de Flor en El Bolsón. Habíamos pasado más tiempo de lo previsto en el pueblo y en las montañas de alrededor. El día que decidimos irnos y subir hasta Villa la Angostura fuimos en colectivo hasta la ruta. En cuanto encontramos spot para levantar los dedos Flor se dio cuenta de que había dejado el aislante en la casa del Edu, uno de los couchs que nos alojó en su casa durante ese viaje. Estábamos cerca de una estación de servicio. Entramos y pedimos un taxi. Sí, el aislante lo valía. Se tomó un taxi para ir a buscarlo y que no se nos hiciera tarde para aprovechar el movimiento rutero de la mañana. Así que sí, si alguien pregunta si están buenos esos aislantes, están buenísimos.

Espero que les haya sido últil. Cualquier consulta o información que sume no duden en comentar 🙂

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